Reconocimiento honorífico a prácticas, conocimientos, rituales y formas de vida ancestrales que han demostrado, en la práctica, ser soluciones reales y sostenibles para conservar la vida en el planeta.
Rescatar, revalorizar y visibilizar aquellos saberes, abriendo caminos para su inclusión en las políticas de adaptación y mitigación climática, en el diseño de tecnologías apropiadas, y en el financiamiento de acciones de resiliencia territorial.