Una canoa que no solo moviliza personas, sino toda una ideología. No queremos extracción, no queremos minería, no queremos que destruyan nuestra tierra, no queremos que contaminen nuestra agua. Después de 2 años de la consulta popular, donde la mayoría del país decidió apoyar la vida, la naturaleza, al Yasuní y al Chocó Andino, siguen explotando y contaminando territorios megadiversos. Defensores de la naturaleza llegan desde sus comunidades a marchar para que se cumpla el mandato popular para que la minería no destruya su ambiente y dejar bajo tierra el petróleo.