Pedro y su cosecha, campesino amazónico, un hombre cuya vida es un ciclo de sacrificio silencioso acompañado de Daniel como asi lo llama a su caballo de 10 años. Con sus manos, siembra el plátano, una labor que exige un año de esfuerzo bajo las inclemencias del tiempo, la ausencia de caminos y las dificultades de la conectividad. Cada gota de sudor es una inversión en el futuro. Sin embargo, al llegar al mercado, la injusta realidad se impone: el regateo del precio muchas veces resulta en pérdidas económicas. Esta dolorosa verdad convierte al campo en un lugar de pobreza y exclusión, donde la dedicación y el arduo trabajo raramente son compensados.