El documento destaca el papel fundamental de la mujer chola y montuvia en la construcción de la identidad cultural y gastronómica de Manabí, especialmente alrededor del Horno Manabita, núcleo doméstico y comunitario donde se transmiten saberes culinarios ancestrales y se sostiene la soberanía alimentaria. La mujer montuvia, ligada a la ruralidad y al río, y la mujer chola, heredera del mar y de los saberes de pesca, convergen en este espacio donde se conservan técnicas milenarias de cocción, preservación y transformación de alimentos realizadas con dominio, memoria y precisión. El Horno Manabita no es solo un utensilio, sino un centro simbólico de poder, liderazgo y transmisión intergeneracional, donde la matrona organiza la vida familiar y comunitaria, enseña y fortalece vínculos afectivos y culturales. Pese a esto, el aporte de estas mujeres ha sido históricamente invisibilizado y desvalorizado bajo lógicas patriarcales que reducen su rol al cuidado doméstico sin reconocimiento material ni social. El texto enfatiza la necesidad de reivindicar su maestría, agencia y valor cultural para evitar la pérdida de un legado culinario que sustenta la proclamación de Manabí como Región Gastronómica del Mundo 2026.